UNIDAD II
TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN CURRICULAR
EL CURRÍCULO
1. DEFINICIÓN
A. CURRÍCULO APROPIADO
B. CURRÍCULO EN OPERACIÓN
C. CRÍTICA AL CURRÍCULO
RESUMEN DE CLASE
El currículo es un concepto que dentro del discurso acerca
de la educación denomina y demarca una realidad existente e importante en los
sistemas educativos; un concepto que, si bien es cierto que no acoge bajo su
paraguas a toda la realidad de la educación, sí que se ha convertido en uno de
los núcleos de significación más densos y extensos para comprenderla en el
contexto social, cultural, entender las diversas formas en las que se ha
institucionalizado. No sólo es un concepto teórico, útil para explicar ese
mundo abarcado, sino que se constituye en una herramienta de regulación de las
prácticas pedagógicas. Aquí nos ocupamos de un concepto de uso generalizado en la
literatura pedagógica, en la investigación, en el lenguaje de las
administraciones educativas, en los medios de comunicación y entre el
profesorado aunque es relativamente reciente entre nosotros.
El currículo, con el sentido en el que hoy se suele
concebir, tiene una capacidad o un poder inclusivo que nos permite hacer de él
un instrumento esencial para hablar, discutir y contrastar nuestras visiones
sobre lo que creemos que es la realidad educativa, cómo damos cuenta de lo que
es el presente, de cómo y qué valor tenía la escolaridad en el pasado e
imaginarse el futuro, al contenerse en él lo que pretendemos que aprenda el
alumnado; en qué deseamos que se convierta y mejore.
El currículo, su implementación, ha condicionado nuestras
prácticas. Es un componente instituyente, pues, de la realidad educativa que
vivimos; podría decirse que la conforma. Si bien, las prácticas dominantes en
un momento dado también lo condicionan a él; es decir, que el currículo es a
la vez instituido en su realización.
Estas peculiaridades —entre otras— hacen que el concepto
currículo apele a una realidad difícil de encerrarla en una definición
sencilla, esquemática y clarificadora por la complejidad misma del concepto.
Tampoco ayuda a ello el hecho de que haya sido un campo de pensamiento reciente
dentro de las disciplinas pedagógicas. No obstante, creemos que podemos
entendernos con los lectores si convenimos en darle, de momento, un significado
sencillo: el contenido cultural que las instituciones educativas tratan de
difundir en quienes las frecuentan, así como los efectos que dicho contenido
provoque en sus receptores. La escuela "sin contenidos" culturales es
una ficción, una propuesta vacía, irreal y descomprometida. El currículo es la
expresión y concreción del plan cultural que la institución educativa hace
realidad dentro de unas determinadas condiciones que matizan ese proyecto.
I. ¿Qué significa el currículum? Con
esta pregunta procuramos introducir un marco general, sin utilizar demasiados tecnicismos,
para que los lectores y lectoras puedan entender la complejidad que hoy muestra
el currículo tanto en los estudios que lo tienen como objeto, como en los
ámbitos prácticos en los se proyecta.
II. El currículo:
texto en contexto. Sus determinaciones visibles e invisibles. El currículo es un texto que representa y presenta aspiraciones, intereses, ideales y formas
de entender su misión en un contexto histórico muy concreto, desde donde se
toman decisiones y se eligen caminos que están afectados por las opciones
políticas generales, las económicas, la pertenencia a diferentes medios
culturales, etc. Lo cual, evidencia la no neutralidad del contexto para el texto
y el origen de desigualdades entre los individuos y grupos. Las condiciones
culturales, el género y la pobreza son tres importantes fuentes de desigualdad
que exigen intervenciones adecuadas para que el currículo se oriente por
criterios de justicia que favorezca la inclusión, más allá o previamente a su
consideración como problema y propuesta de carácter cultural y pedagógico. Dos
preocupaciones centran básicamente hoy la atención en los estudios, las
políticas y las prácticas curriculares. Por un lado, la importancia de
considerar la condición evidente de la pluralidad cultural de las sociedades
actuales que choca con la uniformidad de los currícula. Por otro lado, la
condición de las sociedades denominadas de la información, que desestabilizan
las formas de pensar y de actuar a las que hemos estado acostumbrados, reclaman
una revisión de las instituciones educativas, sus contenidos y metodologías.
III. Ámbitos de
configuración y toma de decisiones en el currículo. Las prácticas en su desarrollo. En torno al currículo se realizan
diversos tipos de actividades, o lo que es lo mismo: en él se cruzan prácticas
diversas. La verdad es que su esencia y su sustancia es el resultado de las
transformaciones que sobre él provocan prácticas y decisiones políticas,
organizativas, pedagógicas, de control....
Desde la fase en la que se discute y se dispone de un plan
de currículo hasta el momento en el que se puedan apreciar los efectos
educativos en sus destinatarios, el plan original será traducido, interpretado,
realizado de una manera u otra, por una metodología concreta; será enriquecido
o empobrecido; en todo caso será transformado por las prácticas de las
instancias políticas y administrativas, por los materiales curriculares, por
los instituciones educativas, por el profesorado y por los procedimientos de
evaluación. Se propone una visión procesual del currículo, la cual nos lleva a
distinguir entre el proyecto educativo o texto del currículo explícitamente
pretendido (el currículo oficial) y su realización (el currículo en la
acción). El enlace entre ambas facetas intentan establecerlo las estrategias de
diseño curricular, a lo que en un lenguaje más tradicional se denominaba
programación de las enseñanzas.
IV. El encaje del
currículo en el sistema educativo. En las primeras teorizaciones acerca
del currículum subyacía un claro interés por controlarlo, gracias a una serie
de reglas y mecanismos, con el fin de hacer viable un determinado orden
institucional. Hemos afirmado que es un factor instituyente de la realidad
educativa, al tiempo que resulta instituido por ella. Este juego dialéctico se ha
plasmado de manera singular en los diferentes niveles de los sistemas
educativos, en los que imperan culturas y tradiciones pedagógicas singulares a
cuyo asentamiento han contribuido la función y valoración social de cada uno de
los niveles, el destino de los estudiantes que los frecuentan, la función
cultural que se considera han de cumplir, las presiones sociales, la visión de
los sujetos escolarizados.
V. El curriculo en
un aula "sin paredes". Ni la educación ha sido una función y una
actividad social que sólo tuviera lugar en las aulas, ni tampoco lo hemos
creído. Hoy siguen vigentes estas aseveraciones y se hacen más evidentes;
nosotros somos testigos de ello y podemos augurar, sin temor a equivocarnos,
que en el inmediato futuro esa condición se acentuará y lo hará más si las instituciones
educativas no reinventan los currícula y las prácticas de desarrollarlos. El
currículo efectivo es en gran medida el que los menores y jóvenes asimilan en
contextos, espacios y tiempos para aprender fuera de las instituciones
escolares. La sociedad puede que vea cada vez con más naturalidad la
posibilidad, conveniencia y rentabilidad de la desescolarización de la
educación. Lejos de percibir ese futuro como una amenaza, deberíamos
considerarlo como una condición de nuestro tiempo, como una oportunidad para
renovar los currícula y las prácticas educativas.
VI. La mejora del
currículo. Dada la centralidad que tiene éste, tanto en la teoría como en
la práctica educativa, cualquier política, estrategia o programa de cambio,
reforma y mejora de la educación implica la revisión del currículo. La
condición cambiante de la cultura y del conocimiento en los tiempos actuales,
la preocupación por la mejora de la calidad de la educación y la presión
creciente del mundo laboral demandan cambios cualitativos de los contenidos y
de las formas de enseñanza. Es por eso por lo que cada vez se emprenden con más
frecuencia reformas del y en el currículo, que no siempre cumplen lo que
declaran pretender. Esta falta de acierto es en buena parte fruto de un exceso
de confianza en el poder de las intervenciones de la burocracia de las
administraciones en alianza con los respectivos expertos, útiles colaboradores
de las mismas.
Fuente: Gimeno, J. (2010). ¿Qué significa el currículum? Sinéctica N° 34. Tlaquepaque. versión On-line ISSN 2007-7033versión impresa ISSN 1665-109X. Recuperado de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-109X2010000100009
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